Nuestras 5 compras imprescindibles para el bebé

Igual que hay muchas compras que luego resultan poco útiles, por diferentes motivos, hay otras que sin esperarlo, se convierten en imprescindibles. Esto dependerá de cada niño y de sus necesidades, pero estas fueron las cosas que nosotros compramos al nacer Lucas y que hemos usado hasta el infinito o más allá:

Hamaca BabyBjorn:

Hay cantidad de modelos de hamacas en el mercado, cada cual más sofisticada: con música, con movimiento, con juguetes… A nosotros nos habían hablado muy bien de la hamaca BabyBjorn y su ergonomía, y nos decantamos por ella. Lo que más nos gusta es que es super ligera, pero resistente, y puedes acunar al bebé con un solo dedo. Además, al plegarla, no ocupa mucho espacio así que incluso nos la hemos llevado de vacaciones o a casa de las abuelas cuando era más bebé.
Tienen diferentes acabados y hay tiendas donde puedes comprar fundas que se ajustan perfectamente a la hamaca, así que a nivel estético, te encaja en cualquier sitio.
A Lucas se le veía super cómodo desde el primer día, y la hemos usado hasta aproximadamente los 20 meses, para echar la siesta o cuando necesitamos que se siente y se relaje un ratito. Un imprescindible para el bebé en toda regla.
Lucas también le ha encontrado otra utilidad, como tobogán, pero creo que no es un uso muy recomendado 😉

La podéis comprar aquí.


Bañera Stokke Flexibath

Como os decía en el post de las cosas que finalmente no utilizamos, el mueble con bañera que tuvimos al principio no nos resultó nada práctico. Una amiga nos recomendó la bañera de Stokke y fue un acierto. Es muy ligera y plegable. Cuando Lucas era muy bebé, le bañábamos en la cocina. La poníamos sobre la encimera para 1) no partirnos la espalda en la bañera y 2) poder llenarla de agua con comodidad. Cuando aprendió a sentarse solo, nos pasamos al baño, metiendo la Stokke dentro de la bañera. Así estuvimos más o menos hasta el año, o un poco antes, cuando empezamos a bañarle directamente en la bañera grande.
Os recomiendo comprar el reductor de bebés que tiene como complemento. Sobre todo al principio, cuando somos primerizos sin experiencia, es una gran ayuda para sujetar bien al bebé.

Además creo que ahora han sacado un nuevo modelo tamaño XL, que seguro que merece la pena.


Cámara de vigilancia

Cámaras vigilabebés hay muchas en el mercado. Desde los modelos más sencillos hasta cámaras súper sofisticadas.

Nosotros usamos una que era compatible con otros dispositivos que teníamos en casa, como un sensor de movimiento, y que controlamos mediante una app.
Nuestro modelo en concreto permite ver y escuchar al bebé en tiempo real (aunque tiene una demora de unos segundos). Dispone de modo nocturno y también puedes hacer fotografías o videos a través de la cámara.

Nosotros empezamos a usarla desde el principio y la verdad es que es muy cómodo para vigilar al bebé y controlar que todo está bien cuando estás en otra zona de la casa. A ver, no es que vivamos en un palacio, estemos donde estemos le escuchamos si llora, pero supongo que siendo primerizos, nos tranquilizaba mucho tenerle «vigilado».

Además, ahora que Lucas va siendo cada vez más independiente, nos sirve para echarle un ojo mientras está jugando en su habitación y nosotros estamos por ejemplo, haciendo la comida, o trabajando en otro cuarto.

Nuestra cámara en concreto es ésta. Os dejo el link porque suele estar de oferta en Amazon.

Cuna colecho Jane Babyside

Hoy en día hay un montón de modelos de mini cunas. Algunas con diseños super modernos y chulísimos.

Nosotros nos decantamos por una que nos permitiese poner la cuna a continuación de nuestra cama, es decir una cuna de colecho. La idea de dormir junto al bebé, pero al mismo tiempo que cada uno tuviera su espacio nos gustaba mucho. Y lo cierto es que era muy muy cómodo. Al tenerle tan cerca, puedes atenderle enseguida. Y eso no solo es beneficioso para el bebé, sino para el sueño de toda la familia.

Nosotros escogimos la cuna Babyside de Jané, y la usamos encantados, pero hay un montón de opciones, como la Next2me de Chicco, por ejemplo.

Ambas opciones sirven tanto para cama normal, como para canapé. La diferencia es que si, como nosotros, tenéis canapé, tendréis que doblar las patas. La cuna se asegura a la cama con unas correas, y una vez enganchada, queda muy estable.

Lo único que echamos en falta del modelo de Jané, es una bolsa de transporte o funda para guardarla una vez que no la vas a usar más.

Calienta biberones de Philips Avent

Esto puede parecer algo muy absurdo, pero en realidad es comodísimo. Nosotros hicimos lactancia materna hasta algo después de los 6 meses, coincidiendo con mi reincorporación al trabajo.

Una vez comenzamos con la leche de continuación y los biberones, este termo- calienta biberones nos resultó super útil, sobre todo cuando salíamos de casa.

No es eléctrico, simplemente tienes que llenarlo de agua hirviendo y aguanta la temperatura un montón de horas, por lo que a la hora de preparar el bibe, puedes usalo para templarlo. Lo malo es que tienes que esperar un poco a que el biberón coja temperatura, pero nada fuera de lo normal.


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